
¿Qué hace la gente que no es como nosotros? Ese populacho inculto que no conoce las ventajas que el caviar da a las pieles marmóreas de nuestras ilustres esposas de apellidos compuestos. Pues, bien nuestro ágil reportero Polaco (a quien le pagamos un sueldo equivalente a ese viejo adagio "un polaco lo hace por la mitad del sueldo") nos entrega este doloroso reportaje sobre las penurias de esa gente que...vive en otro planeta.. El Planeta Pobreza.
Joselyn Gonzalez es una vecina del barrio La Pintana que ha logrado llevar una vida digna trabajando como nana en una casa del barrio alto. Sus ingresos no superan los 150,000 pesos mensuales, pero ella se consideraba afortunada hasta hace un par de semanas, cuando Bachelet dio su anuncio sobre los recortes de electricidad.
Corría el verano de 2004 cuando Marta Telechea, hermana del famoso Padre Telechea y madre de Joselyn sufrió un accidente. Fue atropellada a sangre fría por un ejecutivo de La Dehesa, que andaba a 170 kms/h por calles que no tienen más que una pista para autos. ¿Qué hacía Marta en La Dehesa? ¿Por qué se le ocurrió exponerse al satanismo de la aristocracia santiaguina? Muy simple. Fue a llevarle un kilo de manzanas a la hija que, siendo puertas adentro, no recibía colación alguna por parte de sus empleadores, motivo por el cual Marta le llevaba una vez por semana cinco manzanas, equivalentes al kilo antes mencionado.
Luego de los peritajes y coimas correspondientes, el aristócrata de iniciales F.Z.E., fue “condenado” a pagarle un servicio vitalicio de 25.000 pesos mensuales a Marta que quedó inválida en su casa, postrada y que además tras 17 operaciones sufrió la pérdida de su colon y dos uñas en un pie. Trágico ¿verdad? Pues esto no termina aquí. Como decíamos al principio de este informe, hace dos semanas la presidenta anunció los cortes eléctricos, y hace trece días los hizo efectivos. La casa de Joselyn fue de las primeras en sufrir el corte, por lo cual quedó sin energía el respirador eléctrico de la madre.
Joselyn estaba con los cabros en la esquina cuando sintió una alarma que le sonó conocida; su madre estaba en problemas. Llamó de inmediato a los bomberos que tardaron 13 minutos en llegar, ya que en la esquina de la casa de Joselyn, ella misma estaba haciendo una barricada, por lo que los bomberos debieron dar la vuelta dos calles más arriba. Tras las infructuosas maniobras de resucitación y un bypass gástrico, Marta falleció a las 21:11. Como los bomberos iban para el mismo lado, la cubrieron con bolsas de supermercado y algunas del almacén (para las extremidades) y la dejaron sentada contra una columna de luz vecinal que había fuera del servicio médico legal. Sin signos de sorpresa se la podía ver a Joselyn bajo la misma columna que no la iluminó en absoluto.
A todo esto y queriendo sacar partido de la situación, Joselyn dejó a su madre con los médicos del SML y partió a la comisaría número 4 de Sucucho y Pasaje Lagarch para denunciar a los bomberos y solicitar extensión de la condena del atropellante por “insensible grado 6 inciso 4”. Esto también resultó infructuoso.
A la opaca luz de esta crónica, yo me pregunto: ¿es que seremos tan malos en este país realmente? ¿O será que Joselyn, tal como su madre, son parte del populacho flojo y oportunista de las clases bajas? Me inclino por lo último, si hay un muro claramente levantado entre la pobla y las casas enserio de los que saben vivir bien la vida, pues ¿para qué andan molestando? Maldita democracia.
Polaco
Joselyn Gonzalez es una vecina del barrio La Pintana que ha logrado llevar una vida digna trabajando como nana en una casa del barrio alto. Sus ingresos no superan los 150,000 pesos mensuales, pero ella se consideraba afortunada hasta hace un par de semanas, cuando Bachelet dio su anuncio sobre los recortes de electricidad.
Corría el verano de 2004 cuando Marta Telechea, hermana del famoso Padre Telechea y madre de Joselyn sufrió un accidente. Fue atropellada a sangre fría por un ejecutivo de La Dehesa, que andaba a 170 kms/h por calles que no tienen más que una pista para autos. ¿Qué hacía Marta en La Dehesa? ¿Por qué se le ocurrió exponerse al satanismo de la aristocracia santiaguina? Muy simple. Fue a llevarle un kilo de manzanas a la hija que, siendo puertas adentro, no recibía colación alguna por parte de sus empleadores, motivo por el cual Marta le llevaba una vez por semana cinco manzanas, equivalentes al kilo antes mencionado.
Luego de los peritajes y coimas correspondientes, el aristócrata de iniciales F.Z.E., fue “condenado” a pagarle un servicio vitalicio de 25.000 pesos mensuales a Marta que quedó inválida en su casa, postrada y que además tras 17 operaciones sufrió la pérdida de su colon y dos uñas en un pie. Trágico ¿verdad? Pues esto no termina aquí. Como decíamos al principio de este informe, hace dos semanas la presidenta anunció los cortes eléctricos, y hace trece días los hizo efectivos. La casa de Joselyn fue de las primeras en sufrir el corte, por lo cual quedó sin energía el respirador eléctrico de la madre.
Joselyn estaba con los cabros en la esquina cuando sintió una alarma que le sonó conocida; su madre estaba en problemas. Llamó de inmediato a los bomberos que tardaron 13 minutos en llegar, ya que en la esquina de la casa de Joselyn, ella misma estaba haciendo una barricada, por lo que los bomberos debieron dar la vuelta dos calles más arriba. Tras las infructuosas maniobras de resucitación y un bypass gástrico, Marta falleció a las 21:11. Como los bomberos iban para el mismo lado, la cubrieron con bolsas de supermercado y algunas del almacén (para las extremidades) y la dejaron sentada contra una columna de luz vecinal que había fuera del servicio médico legal. Sin signos de sorpresa se la podía ver a Joselyn bajo la misma columna que no la iluminó en absoluto.
A todo esto y queriendo sacar partido de la situación, Joselyn dejó a su madre con los médicos del SML y partió a la comisaría número 4 de Sucucho y Pasaje Lagarch para denunciar a los bomberos y solicitar extensión de la condena del atropellante por “insensible grado 6 inciso 4”. Esto también resultó infructuoso.
A la opaca luz de esta crónica, yo me pregunto: ¿es que seremos tan malos en este país realmente? ¿O será que Joselyn, tal como su madre, son parte del populacho flojo y oportunista de las clases bajas? Me inclino por lo último, si hay un muro claramente levantado entre la pobla y las casas enserio de los que saben vivir bien la vida, pues ¿para qué andan molestando? Maldita democracia.
Polaco
No hay comentarios:
Publicar un comentario